Los mejores consejos

En mis 27 -casi 28- años de vida, he comprobado que las relaciones interpersonales son uno de los factores mas complicados y determinantes de este largo camino, aún cuando todos hemos escuchado alguna vez, frases como, “nací solo, moriré solo”, “mejor solo que mal acompañado”, etc. La realidad es que vivimos en sociedad, y la verdad es que cada persona a tu lado es parte del plan de Dios para llevarnos hasta la meta final.

Hace casi 6 años me casé, y puedo decir que el aspecto más desafiante en las relaciones interpersonales, es la convivencia…sí, convivir conmigo es cosa seria. No me bastó solo con casarme, hace poco empecé a construir un proyecto…ya lo sé, los arquitectos construyen, esa es su chamba, pero quizás no sabías que muchos no construyen, solo diseñan, y ahora voy entendiendo el porqué (ja!). Lidiar con constructores y clientes durante una obra, es toda una “jarana”, requiere mucha sabiduría, paciencia, dominio propio, y entrenamiento en relaciones interpersonales. Una vez más, me complace anunciar que los mejores consejos para cada aspecto de la vida, se encuentran en un manual llamado Biblia, ahí he encontrado los mejores consejos para tener buenas relaciones interpersonales, y aunque es cierto que nuestro temperamento influye tremendamente en cómo nos interrelacionamos, siempre podemos encontrar el equilibrio y las formas correctas de hacerlo. Aquí algunos consejos:

– Ser amables: La lengua amable es un árbol de vida;
la lengua perversa hace daño al espíritu. Pr. 15:4 (DHH)

– Pensar antes de actuar: “El que es violento e impulsivo,
provoca peleas y comete muchos errores.” Pr. 29:22 (DHH).

– Dejar de ser tan orgullosos: “El que es ambicioso provoca peleas,
pero el que confía en el Señor prospera.” Pr. 28:25 (NVI)

– Ser pacientes: “El que es impulsivo provoca peleas;
el que es paciente las apacigua.” Pr. 15:18 (DHH)

No es fácil, y no tengo autoridad moral para decir que soy la mejor en cuanto a relaciones interpersonales, pero si te puedo decir que he aprendido y sigo aprendiendo mucho al escuchar los consejos sabios del Dios y Padre que me ama, y te ama, y está interesado en que te vaya bien, no en que encuentres una religión, sino en que lo encuentres a Él.

KONICA MINOLTA DIGITAL CAMERA
KONICA MINOLTA DIGITAL CAMERA
Anuncios

Mi hermana mayor

Dentro de unas horas será el cumpleaños de mi hermana mayor, Magaly. Quizás no lea este post por facebook pero sí directamente a través del blog, porque ella me sigue y yo la sigo, jajaja, creo que somos nuestras únicas seguidoras.

Quiero escribir algunas cosas sobre ella y para ella, no pretendo herir, juzgar, ni elogiar a nadie mientras desnudo un poco mis pensamientos y emociones. Magaly; ella heredó el nombre de una tía -a quien no conocimos- porque fue la primera nieta mujer, ella fue la protagonista e impulsadora del matrimonio dentro del cual nací yo, ella fue la muñequita de una inexperta, pero luchadora, mujer -nuestra madre-, ella vivió una infancia divertida, porque ella “es” la diversión, pero difícil y dura, porque percibió tantas cosas que yo no percibía, y aún recuerda momentos tristes que yo no recuerdo, su niñez y adolescencia estuvieron marcadas por la ausencia de un padre al que tanto necesitó…pero todo esto estaba fríamente calculado, más adelante ella conocería a ese Padre perfecto que siempre tuvo cuidado de ella, y por supuesto, pudo volver a encontrarse y compartir varios años con nuestro padre también.

Han pasado dos años desde la última vez que nos vimos, ¿sí?, ¿dos años?,no estoy segura, creo que ya perdí la cuenta…no recuerdo como fue nuestra despedida, no se porque la he borrado de mi memoria -me estoy haciendo vieja- pero recuerdo todas las horas que pasamos juntas desde nuestra niñez; jugando a las barbies, pintándonos las uñas, grabando entrevistas de “radio”, viendo series y novelas en el canal 4, montando bicicleta, patinando, jugando en la piscina, veraneando en la playa, haciendo coreografías, maquillándonos, cantando, cuidando a nuestra hermana menor -Ale- cuando era chiquita, haciendo campamentos en nuestro camarote, jugando silenciosamente los domingos por la mañana tratando de no despertar a nuestra mamá, preparando desayunos sorpresa por el día de la madre, tomándonos fotos sonsas, estudiando hasta la madrugada juntas (para salvar un curso en el cole y para ingresar al instituto), acompañándonos alegres en los días de nuestras graduaciones, cocinando, e incluso haciendo vídeo llamadas como si el tiempo y la distancia no existieran…Ojalá dejaran de existir por unos minutos para poder abrazarla personalmente y decirle ¡Feliz cumpleaños!… se que estás leyendo esto hermana: ¡Feliz cumpleaños!, ¡Que Dios te bendiga!, ¡No te rindas nunca!, ¡Nos volveremos a ver pronto!

Te amo y te extraño.

IMG_20160517_215320

 

 

 

 

Las pequeñas cosas

Hace unos meses, mientras mi suegro me llevaba al taller mecánico de un experto en suspensión, y no sé que otras cosas para mi carrito al que “todo le sonaba”; tuvimos una interesante conversación sobre ¿Cómo nos auto definimos?.
Hablamos un poco sobre los cuatro temperamentos de Hipócrates, y en un punto, me pidió que lo describiera… ¡menuda situación!, aproveché para sincerarme y decirle que era una persona grandiosa, bastante equilibrada, a veces podría ser un melodramático total y otras veces muy racional y objetivo… pero que ¡jamás podría vivir con él!, seguido de una carcajada, por supuesto. Inmediatamente pensé en la convivencia con quienes “amamos”, pero que muchas veces juzgamos por esas pequeñas cosas que descubrimos o que recién vemos cuando vivimos con él o ella. Escribo “amamos” entre comillas porque muchas veces el amor es confundido con pasión, obsesión, gusto, empatía, etc.

“Por encima de todo, vístanse de amor, que es el vínculo perfecto” Colosenses 3:14 (NVI). El amor es el vínculo perfecto para equilibrar la balanza y no ser tan injustos cuando valoramos a las personas alrededor nuestro: padres, hermanos, vecinos, amigos, al compañero o compañera de tu vida; a quien describes -quizás- con admiración y orgullo frente a otros, pero en casa es definido(a) por sus hábitos diferentes a los tuyos, por la forma en que le enseñaron a hacer algo, y que, por supuesto, tú se lo hubieras enseñado “mejor”, por esos detalles que cuando los ponemos en la balanza pesan más que las virtudes y maravillosa esencia de esa persona; pesan más debido al orgullo propio que nos hace creer capaces de definir a alguien…es ahí cuando entendemos, o podríamos entender, cuan lejos estamos de amar correctamente, incondicionalmente, con el amor verdadero y genuino, ese que entrega su vida…

Nuevamente, me sorprende la precisión de la palabra de Dios sobre cada aspecto de la vida; “El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor.” 1 Corintios 13:4-5, ¡Pam!, “Siempre humildes y amables, pacientes, tolerantes unos con otros en amor.” Efesios 4:2, ¡Pam, pam!, “Sobre todo, ámense los unos a los otros profundamente, porque el amor cubre multitud de pecados.” 1 Pedro 4:8, ¡Pam, pam, pam!, “Por encima de todo, vístanse de amor, que es el vínculo perfecto” Colosenses 3:14, ¡Pam, pam, pam, pam!… y así hay muchísimas citas bíblicas que nos hacen entender ¡Cuán lejos estamos de amar!, pero me quedo con ésta última, y entiendo que el verdadero amor es el que nos hace equilibrar la balanza y no dejar que esas pequeñas cosas…lo arruinen.

out-of-balance

 

Nada dura para siempre

Hace unos días, Cristian y yo celebramos nuestro quinto aniversario de bodas; según las creencias populares, nos faltan dos años para la gran crisis matrimonial, ¿Será que todas las anteriores han sido ensayos generales? o, ¿Será que la de los siete años vendrá con muchas mas ganas de destruir?, en todo caso, trato de no ser supersticiosa ni poner mi fe en creencias populares, lo cierto es que han pasado los años y las cosas han cambiado, nosotros hemos cambiado, basta con darse una vuelta por el facebook y revisar nuestros recuerdos fotográficos. Con mas kilos encima, una que otra arruga, y achaques propios de la segunda juventud, sigo aquí, sigo a su lado, aún cuando es tan común escuchar la popular frase: nada dura para siempre; lo nuestro viene durando.

La verdad es que, cuesta mucho. No pretendo presentarme como la esposa perfecta, de hecho, a veces me considero insoportable, pero no olvido que hice un pacto frente a Dios al momento de casarme, y eso sí, soy una mujer de palabra (aunque a veces tardo en cumplirla, pero lo hago) y aún cuando algún día se empiecen a acabar mis fuerzas o las de mi muy amado -pero a veces insoportable también- esposo, seguiré firme en esta unión, no por vehemencia, sino por propósito, y porque quien nos sostiene no sabe de creencias populares, y su misericordia hacia estos humildes servidores no decae, y así ha sido siempre, como ya lo he escrito antes: él no cambia.

“Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.” Lamentaciones 3:22-23 (VRV 1960).

¡Feliz aniversario para este trío intocable: Tú, Dios y yo!

boda

 

No se trata de ti ni de mí

Hace unos días celebramos ‒simbólicamente‒ el nacimiento de Jesús (el hijo de Dios), aunque, como cada año, más pareció un cumpleaños multitudinario con regalos para todos. No negaré que también compré regalos, aunque este año solo elegí uno para mi mamá, porque lo tenía planeado desde hace tiempo. Llegó la noche y todos nos deseamos lo mejor y, por supuesto, también agradecimos a Dios, como buenos católicos y cristianos combinados en mi familia. Agradecimos principalmente por las cosas recibidas este año, por lo bueno que nos aconteció y lo bien que nos encontramos; casi todo se trató de nosotros.
Siempre se trata de nosotros, ¿verdad? ¿Cuántas veces al día pensamos en las necesidades de otras personas? Si decimos seguir a Cristo, ¿cuántas veces al día pensamos en su voluntad, en lo que para él es más importante? Admito que para mí es muy difícil, pero cada vez que lo hago, crezco.

Hoy, este pensamiento enfocado en el beneficio personal y en el engreimiento de uno mismo, es como una plaga en nuestra sociedad; incluso en las iglesias. El apóstol Pablo advirtió sobre esto aproximadamente en el año 66 d.C.:“Porque va a llegar el tiempo en que la gente no soportará la sana enseñanza; más bien, según sus propios caprichos, se buscarán un montón de maestros que sólo les enseñen lo que ellos quieran oír” 2 Timoteo 4:3 (DHH).
Gracias a Dios que por más intentos que hubo a lo largo de la historia por desacreditar y desaparecer la Biblia, aún tengo una en casa, en mi celular, en la tablet, y puedo prácticamente acceder a ella desde cualquier computadora a través del internet. Cada vez que la leo me doy un baño de realidad y recuerdo que no se trata de ti ni de mí, sino de darle la gloria a Dios y compartir, con todo el que quiera escuchar, el gran amor de Dios hacia su creación, y la posibilidad de vivir reconciliados con él a través de su Hijo.

regalos

 

Stand by

Existen asuntos importantes y asuntos urgentes; saber lidiar con ellos,  siendo, a su vez, buenos administradores del tiempo,  es todo un reto.

Esta última semana llegó cargada de muchas actividades debido a mi mudanza,  por cierto,  pensé que me gustaban las mudanzas… Pero ¡No!, aunque, ahora que ya van quedando las cosas en su lugar, y en un espacio mucho más grande, sin duda,  estoy muy agradecida con Dios, por su provisión infaltable y fidelidad incondicional. Conforme pasaban los primeros días de mudanza, comencé a estresarme y llenar mi mente con más de lo que podía soportar, tanto que, por primera vez en mi vida (eso creo) fui a la farmacia de inmediato, a comprar específicamente una pastilla para el dolor de cabeza; entonces recordé que: “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora”. Eclesiastés 3:1, y que no podría solucionar mis temas pendientes (trabajo) y mudarme, a la misma vez, de modo eficiente. Así decidí priorizar, y darle toda mi energía y concentración a lo que era urgente en ese momento, y paralizar por unos días, aquello que podía esperar.

Dios no ha dejado al hombre a la deriva, dejó un manual de vida, una guía de instrucciones para saber como funciona todo esto, desde lo mas sencillo hasta lo mas complejo, y como conducirnos por la vida, solo que, a veces esperamos a que algo deje de funcionar para recién buscar el manual.

time-management

Home sweet home

¡Nada como estar en casa! ¿Quién no se siente cómodo y seguro allí?,  quizás algunos,  pero no es lo habitual. Hoy amanecí en mi nuevo departamento, y fue gratificante en el sentido de, ¡lo logramos, nos mudamos! pero confuso e incómodo, en el sentido que, no encontraba mi ropa, no habían cortinas,   no había papelero en el baño… No era como estar en casa.

Llegó la noche, y volví a mi anterior departamento,  que ahora llamo: la base de operaciones; las computadoras y conexión a Internet siguen allí. A pesar de que ya no estaba mi cama, ni mi ropa, ni muebles…algo no había cambiado, todavía me sentía como en casa, estaba en ese lugar conocido para mí, seguro.

Dios no cambia, y eso me da la mayor seguridad de este mundo; lo malo siempre será malo para él, y lo bueno,  igualmente; “Porque yo Jehová no cambio; por esto, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos.”
Malaquías 3:6; su obstinado amor y poder para perdonar, siempre han estado, y estarán vigentes para todos los que quieran tenerlo por Padre, Señor y Salvador de sus vidas. La moda, los códigos sociales, la realidad de este mundo, todo cambia constantemente, generando inseguridad y confusión en nosotros; no sigamos la tendencia de lo cambiante, sigamos el camino seguro e inamovible.

image